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Hablando precisamente de cambios; cuantas veces hemos dicho me propongo ahora sí ser más organizado, hacer ejercicio, llevar una vida más sana, levantarme temprano para llegar puntual; pero entre el cansancio, el frío y nuestros propios estilos de vida puede resultar muy difícil. Sabías que en México el fenómeno de la impuntualidad tiene una larga historia y es un problema de tipo cultural. Tanto en el ámbito empresarial como en el social, la mera verdad es que ni tu ni yo sabemos respetar y tiempo ni los horarios de los demás. Según el monarca francés Luis XIV decía que: “La puntualidad es la cortesía de los reyes y el deber de todas las gentes de bien” ¿Cómo ves?, creo que este noble personaje no sabía que recientemente han hecho investigaciones al respecto y encontraron que un retraso diario de cinco minutos se traduce a lo largo del año en la pérdida de más de 30 horas y esas cifras si las trasladamos a nuestro México querido nos darían 93 días perdidos a lo largo de nuestra vida ¡qué fuerte! ¿no?. Desde el punto de vista sociológico existe un tipificación del mexicano como: “una persona que no respeta el tiempo”, considerado al igual como un factor completamente cultural. Silvia Narváez maestra en sociología y catedrática de la Universidad Iberoamericana afirma que: “La impuntualidad representa una de las más conocidas características de nuestra identidad y en consecuencia somos una de las pocas culturas que evita horas exactas” te propongo que pienses un poco al respecto, socialmente hemos otorgado un periodo de tolerancia entre 30 minutos y una hora, cuando haces alguna invitación o cita dices: “pues nos vemos entre ocho y ocho y media” y por otra parte si siempre empezamos todo tarde, tampoco somos exigentes para finalizar puntualmente, de hecho a diferencia de Europa; salir a la hora exacta del trabajo de un acontecimiento de tipo social, está mal visto. Hoy… para que conozcas más al respecto debes saber que en otros países las jornadas laborales las denominan “Jornadas Flexibles”, lo que significa un trabajo en base a desarrollo de objetivos, con horarios dentro de un margen de llegada y salida, tomarse días libres en casos muy necesarios o bien si así lo requiere el empleado prolongar la hora de la comida y hasta tomar una siesta de 15 a 25 minutos; sería maravilloso ¿no lo crees? Sin embargo tristemente en nuestro país este tipo de jornada no existe porque culturalmente: “No estamos disciplinados para ser puntuales, organizar nuestro trabajo, nuestro tiempo, nuestras citas y por si fuera poco ocuparíamos muchos días libres y tomaríamos todos los días más tiempo para comer” no me dejarás mentir que muchas veces talvez Tú o yo hemos inventado manifestaciones, tráfico, enfermedades, percances menores y hasta enfermamos veinte veces al perro, a la abuelita y hasta la pobre mamá la mandamos al hospital con el fin de justificar nuestra impuntualidad. Investigando más al respecto te puedo decir que los países latinos son los más permisivos con los retrasos; en cambio culturas como la alemana y la japonesa son absolutamente intolerantes a la hora de esperar. Aquí… te presento cómo está el llamado Reloj Mundial: Francia: La puntualidad depende de la importancia de la persona que se esté esperando. Consideran que quince minutos son el margen de la cortesía. Alemania: Son muy puntuales en todos los ámbitos, sea académico, laboral y hasta social, para que lo sepas si te invitan alemanes a sus comidas o cenas y Tú como buen mexicano llegas muchos minutos después, te reciben muy amables, te saludan y te integras al resto de los invitados pero si éstos ya van en el postre pues sólo te tocará postre, así que si aceptas invitaciones de alemanes tienes que llegar a la hora exacta, ya que ellos no dan ni un minuto de cortesía. Portugal: Lo normal es retrasarse quince minutos. Las obras de teatro y eventos casi nunca comienzan puntuales. Italia: Creen que la impuntualidad deliberada es una verdadera grosería, sin embargo su límite de demora son de veinte minutos y suelen ser comprensivos ante el retraso motivado por la visita sorpresa de alguien o por una llamada telefónica Reino Unido: En los actos sociales es recomendable llegar diez minutos después de la hora señalada, pero en cuestiones laborales son exageradamente puntuales. Suecia: llegar puntualmente a todas partes forma parte de la cotidianeidad y es una costumbre que comparten con sus vecinos los noruegos y finlandeses. España: Habitualmente dan quince minutos de cortesía, sobre todo si son reuniones sociales. Japón: son muy puntuales, especialmente cuando se citan con personas mayores de edad, empresarios, personas desconocidas, de otros países e incluso hasta con los mexicanos. Estados Unidos: Fueron ellos los que acuñaron la frases”El tiempo es oro y el tiempo es dinero” por lo que sus pagos, salarios y gran mayoría de empleos se paga por hora y horas extras. Dentro de las costumbres mexicanas no podía faltar la intervención de la mercadotecnia y publicidad, en donde las mensajerías y empresas de comida rápida a domicilio retan la impuntualidad mexicana ofreciendo el servicio en un tiempo determinado con la opción que si no cumplen el servicio es gratis o devuelven el dinero como es el caso de una famosa y nueva Aerolínea Mexicana que ha transformado la forma de viajar en avión. En contraste y paradójicamente en esos casos sin nos volvemos como alemanes y con reloj en mano si el pobre de la moto que llevaba la comida no llegó a tiempo, exigimos el producto gratis, o bien, si el piloto se encontró con tráfico aéreo, turbulencias o mal tiempo, con reloj en mano como buenos mexicanos, pedimos la devolución de nuestro dinero. ¡Somos una sociedad de contrastes para lo que nos conviene! ¿no lo crees? Como te podrás dar cuenta la impuntualidad en México es un fenómeno que lo puedo definir como un vicio cultural y costumbrista que forma parte de la personalidad; el ser impuntual, además de dar pésima imagen dentro y fuera del país acarrea enormes pérdidas tanto en el ámbito empresarial, gubernamental y social. Es momento de tratar de cambiar, respetar los tiempos establecidos, aunque vivamos en una sociedad que por el tráfico y las manifestaciones no favorecen el ser puntual, debemos hacer un esfuerzo por llegar a tiempo; ya que éste es un valor que implica productividad en todos los sentidos, es por ello que es tiempo de promoverlo tanto en las empresas como en los círculos sociales, familiares y sobre todo en los niños. Si me preguntaras ¿Cuál es la causa de la impuntualidad del mexicano? Te diría que las causas pueden ser muchas pero pienso que desde niños no se nos enseñó a respetar el tiempo, no se nos inculcó la importancia de respetar horarios y jamás nos enseñaron a organizar nuestro tiempo, actividades, tareas, estudio, juego, diversión y hasta horas de sueño lo que refleja jóvenes y adultos desorganizados, impuntuales, que no cumplen con sus actividades laborales, sociales, familiares.
Ahora… te dejo este pensamiento para que procuremos ser mas puntuales: “Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera”.
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